EL DAMERO nace de la decisión de retornar al país de una de sus fundadoras, la formadora de actores y directora argentina Gina Piccirilli, luego de desarrollar en Madrid durante sus 27 años de residencia en la Capital española su Centro de Formación y Entrenamiento de Actores y dirigir múltiples montajes en la Península Ibérica. Así es que luego de una ardua búsqueda, a mediados del año 2011 adquieren el inmueble en el que hoy funciona la sala, en Dean Funes 506.
La siguiente labor fue la de acondicionar aquel local y convertirlo en una sala apta para la puesta en escena de espectáculos teatrales. Así fue reconvertida la fachada (respetando las características y antigüedad del edificio), reemplazando la persiana metálica y la vidriera existente por dos ventanas enrejadas y una antigua y auténtica puerta de hierro contemporánea con la arquitectura del inmueble. En su interior, lo que fuera un simple local en la plana superior, se construyeron las diferentes dependencias, dos sanitarios, los camarines, una sala adjunta y la recepción en el frente; con el ingreso expresamente “tapizado” con un piso negro y blanco que remeda un tablero de damas…… un damero.
La sala en sí misma, ubicada en el subsuelo, fue literalmente sometida a una reconversión que incluyó el reemplazo de las escaleras existentes, modificando su desarrollo y su estructura para otorgar seguridad y comodidad en su uso.