La obra de Marina Gryciuk puede ser visualizada con relación a los parámetros de la producción de arte desarrollada entre finales de los 90 y principios de este siglo en la ciudad de Rosario, afines a lo que acontecía en el Centro Cultural Rojas durante el periodo en que Jorge Gumier Maier estuvo a cargo de la curaduría. Momento al que se le había asignado el combativo nombre de arte rosa. En ese contexto seguramente muchos de sus trabajos pueden ser enmarcados dentro de la categoría de escultura blanda, emparentados a nivel nacional con las obras de Ariadna Pastorini, Silvia Gai o Marta Minujín entre otras. A su vez sus producciones más vinculadas con el diseño de indumentaria y textil se encuentran conectadas a una de las redes mas importantes de diseño en el país en la ultima década, generada por el Observatorio de tendencias del INTI. De este proceso, entre muchas acciones en las que participó la artista se destacan: “Mapa de tendencias” ,”101 diseñadores” , “Las cosas del quehacer” ,”Por la calle” y “Diseño en las orillas”, entre otros. En la trama que articula el trabajo de Marina hay varias constantes a lo largo del tiempo que, de alguna manera, abren un esquema en el que se pueden hallar algunos intereses como: la investigación de las posibilidades del objeto estético utilitario y no utilitario, la reformulación de técnicas con materiales no convencionales, el reuso implementado en el diseño de indumentaria, de accesorios, de joyería y de objetos para el hogar, y el trabajo social en zonas periféricas. En su práctica actual, investiga y emplea técnicas artesanales de culturas originarias como la del pueblo Qom, que reinventa en piezas capaces de mutar en sus formas, diseminando el contenido de todo un saber colectivo heredado mediante la oralidad. Ubicándose en los límites de los lenguajes, de las técnicas y de las disciplinas, hace uso del cuerpo como soporte y de los objetos textiles como prótesis que lo definen en el borde de un imaginario que recicla y resignifica, como todo su hacer, prácticas provenientes de ciertas estéticas del arte argentino y latinoamericano de los 90s. Algunas piezas remiten a armaduras, a capullos o a caparazones de defensa; estas abordan la metamorfosis del objeto funcional. Otras a un paisaje de protuberancias que descansan sobre un soporte cuasi quirúrgico. Cada una de ellas puede leerse y usarse de distintas formas y todas revelan en si mismas la versatilidad potencial entre obra y objeto, obra y vestimenta, obra y armadura, obra y accesorios. El entramado que teje toda esta producción invita a que sus posibles lecturas se hagan en un constante plegarse y desplegarse de múltiples variables, sentidos y links. Su imaginario podría llevarnos por ejemplo a escenarios cercanos a los que generaría un desfile Cyberpunk realizado por Rick Owens o ciertas búsquedas teatrales y morfológicas realizadas por Leight Bowery e inclusive aquellas investigaciones inauguradas por la artista Lygia Clark (1920-1988) Tanto en el campo del diseño, como en su practica artística, la autora opera en zonas de limites difusos, una cualidad que permite que sus investigaciones se desarrollen en un horizonte semántico que trasciende hacia otras direcciones y que merecen ser releídas en este contexto histórico de lucha, feminista y antipatriarcal.

Quiénes

Artistas: Marina Gryciuk // Curador: MAURO GUZMÁN //

Última fecha

sáb

6

julio / 2019

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